¿PUEDE LA NEUROCIENCIA CAMBIAR NUESTRA MENTE?

El prefijo neuro está de moda y se aplica a toda clase de especialidades. Esto explica los excesos del neurocentrismo, de las neuroculturas y de las neurotecnociencias y los peligros asociados de tratar de reducir a procesos neuronales la riqueza de nuestros pensamientos, sentimientos, recuerdos y conductas. El poder seductor de este tipo de investigaciones reduccionistas coincide con una consolidación del neoliberalismo y es compatible con sus necesidades e intereses.

Se prescinde de lo social, de la ciudadanía y de la polis y se explican las conductas y motivaciones de las personas como procesos neuronales; se redefine la pobreza cuya solución se le ofrece a la neurociencia y no se considera la desigualdad social que la origina. La neurociencia aparece, así como una especialidad muy útil para la teoría del Capital Humano y para las políticas educativas que trabajan con esta filosofía de fondo.

Uno de los objetivos prioritarios se centra en llevar a cabo intervenciones tempranas para aumentar el capital mental, mejorar el rendimiento académico y modificar conductas infantiles inadecuadas para que así, el día de mañana, todos podamos contribuir al crecimiento económico.

La comprensión del cerebro y de sus aprendizajes nos dirá cómo maximizar el potencial de la infancia, reemplazando la complejidad sociológica por la certeza biológica; ahí está, por ejemplo, el crecimiento de los aparatos y juegos de entrenamiento cerebral.

La visión conjunta de Hilary y Steven ROSE en esta obra publicada en el 2.016, que auna sociología y neurociencia, es escéptica con las afirmaciones de que la neurociencia puede informar a la educación y las políticas de intervención temprana, y les preocupa el mal uso que la política neoliberal está haciendo de sus líneas de investigación.

Sobre el autor

Steven Rose

Steven Russell Rose nació en Londres, en 1938. Es un neurobiólogo y profesor británico. Director del Departamento de Biología, y Director del Grupo de Investigación del Cerebro y el Comportamiento de la Universidad Abierta del Reino Unido.

Rose fue educado en la Universidad de Cambridge (con doble titulación de primera clase en Bioquímica, 1959). Su interés científico en la comprensión del cerebro lo llevó a tener un doctorado en el Instituto de Psiquiatría de Londres (1961).
Antes de unirse a la facultad en la Open University en 1969, Rose realizó una investigación postdoctoral en la Universidad de Oxford (becario del New College), en la Universidad de Roma y con el Consejo de Investigación Médica en Londres, Inglaterra.

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